Instantes mínimos en el infinito.

Vamos construyendo en la arena caminos de cemento,
perforando túneles y construyendo torres
avanzamos sin cansarnos hacia aguas profundas
tomamos sin miedo todo lo que necesitamos
somos los hombres poderosos y dueños del mundo,
dejamos nuestra sangre y la de nuestros hermanos
eso nos hace sentir mas dueños de todo.

La huella del hombre permanece,
aun así es mas fuerte aquello que ignoramos,
eso que lo da todo
que nos da todo
y respira a pesar de lo que lleva a cuestas.

Confiamos en su presencia, en sus recursos inagotables
miramos siempre su indescifrable horizonte
su profundidad inalcanzable e inimaginable
le escuchamos como al paisaje,
le dejamos ir como si no fuera nada,
creemos que son palabras al viento,
susurros de un idioma perdido,
recuerdos de una civilización hecha polvo
somos para esta madre olvidada, la primera,
la única, para ella solo somos huellas en la arena,
instantes mínimos en el infinito.

El Abrazo de la Mirada I.

Negret y la Imaquinación, es el subtitulo de este libro que apenas logro terminar de leer con algo de conciencia, debo decir que es un libro contundente en lo que respecta a darnos a conocer a un artista para mi desconocido, pero que algo de las ideas que representan su escultura ya intuía, La Maquina, pero no como representación sino como una forma de vista renovada de lo que es, no se trata aquí de la representación naturalista o del mundo, Dice Samuel Vasquez, autor del texto que al abandonar Negret la representación empieza uno de los procesos mas interesante de la escultura contemporánea.

No creo que este exagerando Samuel Vasquez al afirmar que las maquinas de Negret sean uno proceso bastante interesante, y aunque no conozco mas que dos o tres esculturas de Negret y las otras las he visto por internet, me propongo estar de acuerdo con Samuel Vasquez, ya que la maquina como la concibe Negret, es la maquina como parte del mundo, ya no mas como objeto extraño y externo creado que irrumpe el espacio de la naturaleza para destruirlo o usurparlo, es la maquina como extensión de lo natural y parte de un mundo maquina, sus flores, puentes, soles, lunas, se crean como se crean las maquinas, con la misma pintura, con aluminio, y con los tornillos a la vista como son las maquinas que crea el Hombre, la maquina no es mas algo impuesto al mundo y las personas que nacimos a finales del siglo XX hemos crecido rodeados de todo tipo de maquinas y ellas no nos son extrañas, para nosotros forman parte del paisaje, es por eso que cuando vi algunas esculturas de Negret me hablo en silencio de lo que sospechaba ya al observar el mundo maquina en el que vivo, la sospecha de que la maquina no es solo aquel ruidoso artefacto contaminante, o aquellas estructuras gigantes algunas hermosas, otras horribles que agregan al paisaje una sensación de artificial, pero creo que la maquina deja de ser artificial, no con la costumbre de verlas como creen mucho, sino cuando su presencia empieza a hablarnos también del mundo y a ser parte de las formas que tenemos de conocer el ambiente, cuando la maquina nos extiende y se convierte en una parte imprescindible del sistema humano, encontramos en Negret la expresión artística de la Maquina, la expresión de la Ética del mundo maquina, en una estética no nueva, pero si aparece una estética de un mundo que aunque habitamos en el, no estamos acostumbrados a mirar, las maquinas de Negret, su Imaquinación, es la estética del mundo maquina, del mundo que recorremos todo el día pero que nuestros ojos acostumbrados al artefacto ha dejado de sorprenderse con el mundo que el mismo ha creado. Es por eso que dice Samuel Vasquez, A los que no ven nada en ella habria que recordarles que cuando nada pasa, hay un milagro que no estamos viendo.

Fernando Castro T