2020

El 2020 fue un año increíblemente extraño para todas las personas, tratando de no abandonar haré un resumen desde mi punto de vista:

1. Me di cuenta que llevaba un poco más de 10 años siendo parte de un círculo abusivo en donde entregaba, mi conocimiento, tiempo, dinero en proyectos en donde en últimas solo se beneficiaban dos personas que se quedaban con los créditos de todo y de ni las gracias me daban, se ganaron premios y reconocimiento de cuenta de mi trabajo y lo unico que recibi fue bullying constante que me hacía dudar de mis capacidades y de mi mismo, logre salir de ese asunto sin victimizarse ni acrecentar el problema, pero es difícil reconocer ese tipo de cosas, en las amistades “desinteresadas” en base del altruismo se esconde mucha mierda que cuando revienta es terrible. No se lo recomiendo a nadie.

2. Decidí tomar un trabajo que me ayudó a darme cuenta de lo importante de ser un buen líder y tener buenos jefes, de participar de cosas importantes y hacer parte de un equipo de personas profesionales sanas que saben tratar muy bien a las personas. Debido a mis problemas anteriores me costó adaptarme pero me doy cuenta que ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado en mucho tiempo, estar en un lugar en donde reconocen tus capacidades, además tienes la posibilidad de aprender y que te paguen bien por ello es muy importante.

3. Mi pareja ha sido super importante para avanzar como persona, juntos hemos crecido en muchos aspectos, nos dimos la oportunidad de construir varios proyectos juntos que a pesar de la mala onda de quienes lideraban las fundaciones que cobijaban esos proyectos logramos hacer cosas que hoy dan sus frutos y dejan muy buenos aprendizajes para seguir adelante en algunos trabajos con comunidades de base. Creo que hacer proyectos juntos y estar en los proyectos de manera horizontal y reconociendo los aportes del otro con el mismo valor es super importante para construir en pareja.

4. Decidir habitar tierras con Mar. Desde hace muchos años creo que más de 20 me he preguntado cómo es vivir cerca al mar, este año pudimos responder esas preguntas y aunque el nivel de dificultad ha aumentado respecto a la otra ubicación en la que estaba, ha sido increíblemente interesante entender otra realidad del país, ver un tipo diferente de campesinos, unas problemáticas diferentes y tener nuevos retos para habitar un lugar. Siempre es un reto salir de las zonas de confort y confrontarse a sí mismo a vivir realidades que hacen parte de imaginarios para algunos lejanos, creo que moverse y darse la oportunidad de habitar nuevos lugares es algo que vale la pena vivir si tienes la oportunidad para hacerlo. 100% recomendado. Y como dice el viejo y conocido dicho: Primero estaba el mar…

A pesar de las cosas tristes y la pandemia global, no me puedo quejar del todo del 2020, creo que si tenemos buenos hábitos de autocuidado podemos sobrevivir a la COVID-19 y tener tiempo para ver algunos atardeceres, ojalá el 2021 sea mejor para todos.

Uveros, creo que me lo soñé

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Existen lugares mágicos en el mundo es un hecho que no puede negarse. Para nosotros que nacimos en Colombia se nos ha dificultado por diferentes razones conocer nuestro país y soñamos en ir a tierras lejanas a disfrutar de las maravillas que el mundo de la publicidad tiene para vendernos en catálogos. Algunos hemos soñados estos lugares al encontrarnos con la literatura es imposible no viajar por la selva cuando leemos las aventuras de Maqroll el Gaviero o recorrer la nieve del monte fuji, solo es tomar un libro cerrar lo ojos y viajar, puedes conocer París o Barcelona de mano de cientos de escritores que han plasmado en palabras lo que han visto y tocado.

Para mi no hay placer más grande que amarrar una hamaca frente al mar tomar un libro y viajar, disfrutar del calor y conocer paso a paso lugares mágicos de un país como Colombia, soy de un pueblo de personas pequeñas y grises, encerrado por montañas por estos días el aire enrarecido por la contaminación no se dispersa y la ciudad cada vez se siente mas densa y contaminada, pero a pocas horas de viaje puedes encontrar el mar Antioquia es uno de esos departamentos Colombianos que tiene casi todos los climas y los paisajes que nos han narrado en la literatura desde los paramos y los bosques hasta las playas extensas del Urabá Antioqueño.

Por estos días en medio de un pequeño viaje a un lugar demasiado conocido y recorrido, gracias a esas pequeñas sorpresas de conocer personas encontramos un lugar llamado Uveros, en la vía que va desde Necoclí hasta San Juan de Uraba unos kilómetros antes de llegar a este ultimo puedes desviarte hacia un lugar para mí desconocido un secreto muy bien guardado. img_20161227_145922855Uveros, nombrado así por las planas en las que crecía un fruto parecido a la uva pero amargo, es quizás uno de los lugares mas bellosy extraños que he conocido en los últimos años. Playas largas, gentes tranquilas, casas abandonadas, abandonado por el estado como casi todo el atlántico antioqueño hoy es un lugar en el que puedes tener una hamaca, salir a caminar y disfrutar de casi 22 km de playas extensas como las que ya casi no se ven en los diferentes lugares turísticos del país.

Cangrejos azules y la marca del rio Atrato que mancha el azul del mar con un café claro que para algunos puede ser feo pero para mi es la selva y el mar fundiéndose para formar un paisaje difícil de describir.

No vayan a Uveros si esperan una experiencia turistica “normal” allí no hay nada, un par de tiendas, un par de restaurantes, un par de cabañas y un pequeño pueblo algunos pescadores otros residen allí como parte de un cuento de algún autor del realismo mágico, mientras caminaba por sus calles y sus playas sentí un toque de irrealidad en la cruda realidad de un paisaje con cicatrices de guerra aun así creo que fue un sueño.

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