Mientras tanto (…) en los sótanos de #Internet

Al día de hoy algunas personas creemos que ciertos aspectos de Internet son manejados por diferentes tipos de ONG’s que luchas por mantener las libertades de Internet de la mejor manera posible, pero la semana pasada nos sorprendió con la venta del manejo del dominio .org a capitales privados, es decir, el manejo de los dominios que usan muchas organizaciones sin ánimo de lucro en el mundo para sus sitios web y muchas otras organizaciones teóricamente sin fines comerciales o afines a este tipo de formas de operación.

Como se lee en algunos artículos encontrados en la red este tipo de movimientos comerciales genera incertidumbre respecto a las decisiones que se toman con ciertos elementos esenciales para el funcionamiento de Internet, los capitales privados no necesariamente van a mantener las mismas políticas frente el manejo del TLD .org y podrían empezar a aumentar el precio sutilmente con el propósito de aumentar el capital que representa la venta de este tipo de TLD en el mundo, según wikipedia para principios de 2019 existen registrados en el mundo más de 100 Millones de dominios con este TLD, lo que implica una cantidad de dinero considerable que pasa ahora a manos de una empresa privada.

Aunque la mayor preocupación expresada por los medios con la venta del TLD .org a Ethos Capital por parte de ISOC es el posible aumento en el precio debido a que ICANN además autorizo eliminar el precio máximo permitido para este TLD, existen otras preocupaciones que poco se han mencionado que son las siguientes:

1. Los dueños de ETHOS Capitals son ex empleados o miembros de ICANN y ISOC, lo que puede ser un evidente caso de corrupción del que pocas personas están hablando.
2. Que sin darnos cuenta los activos de Internet están empezando a pasar a manos de capitales privados lo que puede ser una forma de romper la neutralidad de la red, redefiniendo las dinámicas de toma de decisiones sobre diferentes aspectos de la red.

En mi opinión en lo que deberíamos de tener más cuidado es en las decisiones que están tomando las organizaciones a cargo de los diferentes activos de Internet, como ICANN, ITF, IEE entre otras que se encargan de la gobernanza de los nombres de dominios, de la asignación de los direccionamientos IP, el manejo en la creación de nuevos protocolos o estándares que afectan directamente el funcionamiento de la red. Estas decisiones que parecen insignificantes como la venta del TLD .org pueden tener implicaciones graves en temas como la neutralidad de la red. Imaginemos un escenario en donde la asignación de direccionamientos IP Públicos se entregue a un privado y este decida cobrar una cuota muy elevada para realizar este proceso, para eliminar competidores? o para dejar por fuera empresas que no pueden acceder a este tipo de activos debido a los costos? o que se eliminen países de la red debido a los intereses de una corporación? y un largo etcétera que puede tender a formular una teoría de la conspiración pero que igual debemos estar atentos a estos posibles escenarios que afectan internet.

Y aunque la venta del TLD .org también es una muestra que poco importa en este siglo lo que significan cada uno de los TLD de internet. al principio nos importaba si el nombre de nuestro sitio web terminaba en .com, .org, .net, esto denotaba el carácter de nuestra organización, pero actualmente podemos elegir entre una infinidad de TLD y esta terminación, en mi opinión ha perdido el significado que se planteó en los inicios de la red.

Lo que debemos pensar, es cómo vamos a intervenir en estas decisiones para evitar que poco a poco la libertad de Internet sea vendida a corporaciones y capitales privados que terminen tomando todas las decisiones por fuera de los diferentes organismos de gobernanza de la red.

El “Big Data” No es neutral.

Mientras mas avanzan las discusiones sobre la importancia de los datos y la acelerada apuesta que le hemos estado haciendo a la cuantificación de la vida gracias a los datos, lo primero que debemos desmitificar es que el “Big Data” no es neutral.

Los datos en sí mismos obedecen a las diferentes elecciones de las personas, lo que dicen, lo que cuentan, los sentimientos y las emociones; cuando hablamos de personas. En el caso de las empresas, el comercio, la política los datos reflejan los intereses de cada uno de los segmentos sobre el que se quiera poner la lupa de los datos.

La neutralidad de los datos sería como decir que las opiniones políticas de las personas recogidas en twitter y agrupadas en tendencias reflejan el pensamiento frío de cada personas sin la afectación emocional de quien hace el trino o asumir el desinterés de cada persona por cada uno de los temas. Eso por un lado.
Por otro lado debemos examinar las fuentes de datos de quienes nos entregan el “Big Data” del qué tanto hemos estado hablando, ya sea las estadísticas del buscador de google, las de twitter, facebook o pornhub, aunque sus algoritmos se ufanan de almacenar las búsquedas sin ningún filtro hay que dudar de antemano de los filtros realizados al entregar una estadística u otra y como no podemos acceder al 100% de los datos no podemos fiarnos de su veracidad o de su neutralidad que es el tema especifico.

El dato es un ejercicio político, por eso desde hace unos años hemos venido hablando de los datos abiertos, del gobierno abierto y otros cuantos términos en donde se pretende que diferentes personas puedan entender que es eso del “Big Data” tome el control de sus propios datos y comprenda las implicaciones de lo que tenemos en frente.

Hoy decimos que los datos de contratación de los gobiernos pueden ayudar a resolver los temas de corrupción, pero los datos del portal de contratación de Colombia no son 100% abiertos y el tener los datos de todos los contratos no pueden decirnos como afectar la problemática social de la corrupción. Mi hipótesis es que con datos o sin datos seguirá existiendo corrupción y que los datos sólo mostraran en que se quiere gastar el dinero pero no quienes están detrás del proceso, los datos de contratación nos mostraran en que se esta gastando el dinero y en que decidieron gastarse cada centavo del dinero público.
Ademas podremos leer que tipo de tendencia política tiene el gasto publico a que intereses obedece el gasto mas allá de los programas políticos el cruce de los datos de contratos puede hablar sobre los intereses de las personas en los diferentes puntos del poder político y como están interpretando la ejecución del presupuesto. Eso si del presupuesto publico hay una parte de ese presupuesto que es de ejecución “secreta” de la cual no podemos saber nada.

Después de los datos del gasto publico en otro nivel de importancia aparecen los datos de trafico, los datos arrojados por los sensores que miden diferentes variables de contaminación ambiental, los datos de las personas que usan taxis o transporte publico etc etc que pueden servir para que ciudadanos interesados den una lectura o propongan soluciones a problemas locales, “Ciudadanos inteligentes” en ciudades inteligentes. Esa es parte de la apuesta del “Big Data” pero sigue estando lejos de ser neutral. ¿Quién tiene el poder de computo para procesar el flujo diario de twitter que no sea twitter o las grandes empresas? a los ciudadanos de a pie nos toca conformarnos con lo que el “Big data” esta hablando.

La cuantificación por medio de los datos suele mostrar un problema de manera fría al enumerar las cosas y pareciera que tomara distancia, es por eso que el analista de los datos debe acompañar sobre todo cuando se trata de datos sociales o culturales de las preguntas típicas que intenten explicar los números, siempre un ¿por que? que intente dar cuenta de lo que nos muestran los datos es igual de importante y su respuesta es humanamente imposible que sea neutral. Aún la inteligencia artificial no esta analizando los datos y cuando lo haga debemos dudar también de su neutralidad.