#RedesComunitarias : pornomiseria y otros vicios

A finales de 2018, en Colombia empezamos a hablar públicamente de las redes comunitarias. Con la excusa de discutir y entender la propuesta del nuevo gobierno en cuestiones de comunicaciones, nos empezamos a reunir un grupo de personas que durante años hemos trabajado de forma independiente en el tema de redes libres. Allí nos enteramos de proyectos que se estaban realizando en diferentes partes del país y de los avances que algunas organizaciones y empresas privadas han realizado en el tema con el propósito de darle un valor agregado a su modelo de sostenibilidad y negocios.

La Ley Tic, como se llamó esta propuesta del gobierno, fue la excusa para poner en el mapa a las redes comunitarias del país y alentar la discusión sobre un tema fundamental para estos procesos: la conectividad en las zonas rurales de Colombia.

No puedo negar que cada uno de los proyectos, a su manera, parece tener buenas intenciones, pero en algunos casos es lamentable la explotación que se hace de las comunidades y de sus protagonistas. Parece que los proyectos están enfocados en exponer la precariedad como un mal congénito, lo que en la película Agarrando pueblo de Carlos Mayolo se denominó pornomiseria: explotar los males sociales, verlos de una manera acrítica y lucrarse del morbo que esta simplificación produce. He visto cómo el foco de las narrativas de estos proyectos es mostrar todo lo que está mal en las comunidades. Esto, en principio, no puede verse como algo negativo. Es necesario exponer todas las necesidades de la ruralidad en Colombia para que en el proceso estos problemas se vuelvan muy visibles y poder solucionarlos.

El problema, es exponer a las comunidades y aprovecharse de su miseria para generar reconocimientos para los gestores de estas redes, que viven cómodamente en una ciudad y se benefician de la visibilidad que le dan a sus proyectos, mostrándose como benefactores o salvadores de una comunidad vulnerable. No hay por parte de estos personajes una preocupación por realizar un trabajo de campo con la comunidad, ni siquiera por acercarse a las causas de los problemas que exhiben. Solo quieren mostrar una carencia que ellos, por arte de magia, pueden resolver, en este caso la conectividad. Mi opinión es que se debe proteger la autonomía de las comunidades a todo costo y evitar utilizarlas como trampolín para acceder a recursos públicos o privados.

Otro personaje que hay que mencionar son las organizaciones no gubernamentales cuyos modelos de trabajo y formas de operación hacen que se asemejan más a empresas privadas que a organizaciones sin ánimo de lucro. Estas incursionan en el campo de las redes comunitarias, aparentemente con el propósito de acceder a capitales de financiación extranjera. Digo que “aparentemente” porque algunos de estos proyectos tienen como objetivo desplegar redes comunitarias en zonas donde las personas de la región podrían pagar por ellos mismos todos los equipos y el despliegue de la red y no depender de la financiación externa. De estos mismos personajes conocemos también proyectos que se enfocan en asistir a una comunidad que necesita conexión pero, pero que no se preocupan por capacitar a las personas de la comunidad para que sean ellas mismas quienes con autonomía puedan decidir cómo crecer y tengan la capacidad de manejar toda la plataforma completa. Estos modelos asistencialistas generan dependencia y no parecen atender al sentido de red comunitaria.

Una de las cosas que más nos intriga es el interés que tienen estas organizaciones en vender el proceso de las redes comunitarias al MinTic con la idea de volver este ejercicio el modelo a replicar en formato de programa social del Estado. Ya esta por ahí andando un convenio en donde, lamentablemente, no se respetan los términos de propiedad intelectual de las herramientas que se utilizan en este tipo de procesos. El convenio entrega el trabajo de construcción de herramientas de software y hardware y las metodologías abiertas desarrolladas por diferentes comunidades locales e internacionales al Estado sin ninguna consideración de los modelos de licenciamiento abierto que los acompañan, lo cual lleva a la apropiación sin crédito del conocimiento y al desmantelamiento de los procesos comunitarios que han buscado alcanzar la conectividad que el Estado no ha tenido, hasta ahora, mucho interés en garantizar.

El futuro digital no es de todos

El nuevo gobierno prometió en su campaña modernizar el sector tic para ser más competitivos y cerrar la brecha digital, el nuevo proyecto de ley se resume en el texto de la siguiente forma: “Por la cual se moderniza el sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones –TIC-, se distribuyen competencias, se suprime la Autoridad Nacional de Televisión, y se dictan otras disposiciones” No hay que negar que la parte retorica de este proyecto de ley promete resolver los problemas de comunicaciones del país sobre todo en las áreas rurales y muestra con datos los avances de los gobiernos anteriores en el tema de fibra óptica y los diferentes proyectos que avanzaron hasta tener “Internet gratis” en casi todos los parques de los municipios del país.

La nueva ley pretende ir más allá definiendo las condiciones para que los operadores puedan ofrecer opciones que beneficien a la Colombia desconectada y aunque ven que el acceso a Internet puede mejorar el producto interno del país en ninguna parte del texto se plantea el acceso a Internet como un servicio publico o como un bien común, tampoco se plantea un aumento en el ancho de banda mínimo que los operadores deben ofrecer y aunque hablan de los beneficios del Internet fijo en hogares es ambigua su posición si debería fortalecerse esta oferta en el país o si serán los operadores móviles los encargados de ofrecer la tecnología para la renovación TIC del país.

En la renovación TIC del nuevo gobierno nunca se menciona la posibilidad que las comunidades se organicen para ser sus propios proveedores de Internet en forma de redes comunitarios, se habla de beneficios para la televisión comunitaria pero mientras crecen y se vuelven grandes para pagar los canon al nivel de cualquier operador. esto lo mencionan en un parágrafo transitorio en donde se les dice a los prestadores de TV comunitaria que pueden pasar al negocio de Internet, lo que parece no saber el Ministerio es que hay muchas regiones del país en donde no hay TV Comunitaria, las antenas de DirectTV y demás servicios satelitales de TV han resuelto esa necesidad y que la ley debería de contemplar que asociaciones o grupos en zonas rurales puedan crear sus apropiar redes para llevar Internet a sus comunidades y ademas definir como hacer el negocio, de esto ya hay ejemplos en el mundo.

Ahora el proyecto de ley habla del Fondo Único de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones pero lamentablemente no serán las comunidades de base o los proyectos comunitarios quienes podrán acceder a este para realizar proyectos que cierren la brecha digital, si bien este fondo esta enfocado a programas del mismo gobierno, no critico eso, pero que la posible participación en los programas que promueve el fondo este orientado a las entidades publicas y la empresa privada excluye de entrada a posibles actores comunitarios o de otro carácter que puedan contribuir en la creación de soluciones en lugares remotos. En este Fondo único TIC se debería incluir los proyectos de comunidades de base por medio de asociaciones legalmente constituidas para dar viabilidad a los proyectos de Redes Comunitarias que usan WIFI, TVWS, BTS y otras tecnologías.

Lamentablemente el Futuro digital no es de todos, por que esta nueva ley en ultimas favorecerá solo a la empresa privada de grandes capitales para que sean ellos quienes determinen los servicios a prestar específicamente en las zonas más apartadas el país en donde aun no llega ni la señal 2G de los operadores celular, los proyectos de redes comunitarias no están contemplados en esta nueva ley y se desconoce a los pequeños actores o pequeños proveedores como posibles actores importantes de llevar conectividad a lugares apartados para cerrar la brecha digital, respecto al espectro electromagnético no se contemplan excepciones para tecnologías como BTS Comunitario o similares que permitirían de nuevo a comunidades auto organizadas tener sus propios servicios celular o de Internet. Esta regulación debería incluir nuevos actores, ademas contemplar que el Futuro digital es poder determinar como queremos que sea el futuro digital en nuestras regiones y no quedar a merced de la empresa privada.

El futuro digital no es para todos, por que este proyecto de ley menciona someramente los principios de Neutralidad de la red cuando debería ser base principal de esta transformación, no se encarga del Zero Rating y no deja de tratar a las personas como simples clientes consumidores, cuando podemos ser actores reales en este tipo de proceso.